22 mayo, 2011

Bienaventuranzas del 15M

De Javier Baeza, párroco de Entrevías, Madrid

Bienaventurados los niños pobres que habitan un Gallinero infestado de ratas.
Ay de los gobernantes u opositores que se acuestan satisfechos del deber cumplido.
Bienaventurados las mujeres prostituidas, trasladadas de Nigeria o Bulgaria, hasta Europa.
Ay de aquellos que comercian con la vida ajena, explotando al débil y negociando dignidades.
Bienaventurado quienes llegan a nuestras costas en patera y quienes quedaron en el cementerio marino entre continentes.
Ay de aquellos empeñados en poner verjas a lo humano, creando Frontex, abriendo CIEs, dejando morir de hambre a quien viene.
Bienaventurados quienes no quieren seguir participando en este juego democrático y exigen 'Democracia real YA'.
Ay de aquellos conformes con lo existente, satisfechos con su seguridad y ciegos ante la manipulación de quienes mandan.
Bienaventurados quienes siguen profesando Fe en las mujeres y hombres, en sus cuerpos y sus espíritus, en sus manos y en sus labios.
Ay de aquellos que se sienten dueños de Dios.
Bienaventurados quienes ponen su vida al servicio de los últimos sabiendo que éstos son los auténticos vicarios de la vida, la revolución y la solidaridad.
Ay de aquellos pertrechados en los Ibex, consejos de administración y cuentas bancarias.
Bienaventurados los primeros porque siguen siendo signo de la esperanza y camino a la utopía.
Desgraciados los segundos porque su deleznable comportamiento les hace perderse lo mejor de la vida: la solidaridad, la alegría y la lucha

15 diciembre, 2010

El Parlamento Europeo tumba la directiva de la "esclavitud"

Los liberales retiran su apoyo a la propuesta conservadora para regular a los inmigrantes legales en la UE
(de Público.es)

La directiva que permitía la "esclavitud moderna" para los trabajadores inmigrantes como la definían sus críticos en la UE ha sido rechazada, por sorpresa, en el Parlamento Europeo. La ruptura del acuerdo en última instancia entre los conservadores y los liberales frenó la aprobación del texto que permitía a las empresas europeas contratar a trabajadores con los derechos sociales de su país de origen en lugar de los del resto de europeos. Además, el texto que debía unificar por primera vez los estatutos laborales de inmigrantes para todos los miembros de la UE excluía a los colectivos más débiles como los temporeros.
La votación tuvo un resultado inesperado: 306 votos a favor, 350 en contra y 25 abstenciones. El acuerdo entre el PPE (Partido Popular Europeo) y los liberales se daba por hecho. Sin embargo, parte del grupo liberal retiró su apoyo porque los conservadores rechazaron enmiendas que fijaban más control sobre los gobiernos. "Hoy ha sido derrotada la hegemonía neoliberal que domina el Consejo de Europa. Europa se construye desde el pueblo que está representado en el Parlamento, no por los gobiernos que obedecen a la patronal en el Consejo", reaccionó el eurodiputado socialista Alejandro Cercas, que ha liderado la oposición a la directiva.
"Su aprobación habría generado xenofobia", denuncia el PSOE
"Los liberales no han querido traspasar las líneas rojas que permiten rebajar algunos estándares de derechos humanos en algunos países miembros", interpretó el eurodiputado de ICV, Raül Romeva. "Esta directiva permitía que una empresa contratara a un grupo de ingenieros chinos con salarios de China. Eso hubiera supuesto un brote de xenofobia inevitable", agregó por su lado Cercas.
La directiva fue calificada como "una vuelta de tuerca más" en el acoso y derribo que sufre el Estado del bienestar de la UE desde el comienzo de la crisis. "Copiar la baja protección social de los países emergentes no es la salida que buscamos", afirmó antes de la votación el eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar, en una entrevista a RNE. "No sólo desprotegía a los contratados desde terceros países, es que abría la puerta para contratar temporeros por un euro a la hora si el Estado miembro lo aprueba", añadió Cercas.
Sorpresa en la votación
Los temporeros, temporales y desplazados eran excluidos
La directiva de permiso único rebajaba los derechos de los trabajadores temporales, aprendices o desplazados por terceros países para los que según el PPE hay legislación aparte. El texto fue defendido por la diputada conservadora Veronique Mathieu que se mostró "sorprendida" por la votación después de "más de un año de negociación para conseguir la igualdad de trato de los trabajadores inmigrantes con los europeos". Cercas negó que la directiva fuese a conseguir ese objetivo "porque excluye a inmigrantes temporales o desplazados" y, por tanto, desprecia "el principio de igualdad".
Los conservadores aspiraban a aprobar el texto después del apoyo que recibieron de liberales y algunos socialistas en julio de 2008 con la directiva de retorno de inmigrantes ilegales que fue calificada como "directiva de la vergüenza" por los colectivos de inmigrantes y la izquierda. Esta nueva norma que fijó en seis meses el plazo con el que un Gobierno puede expulsar a un inmigrante y que amplía a 72 horas la retención en los centros de extranjeros fue aprobada con 369 votos a favor, 197 en contra y 105 abstenciones.
La directiva de retorno era la norma previa para conseguir para la UE una normativa marco de inmigración legal. Sin embargo, la cesión a la presión de la patronal europea que pretende competir con los países emergentes en igualdad de condiciones de mínima protección social ha impedido la presentación de un texto consensuado.
López Aguilar: "La desprotección de China no es la salida a la crisis"
"Si se hubiera aprobado, tendríamos estatutos de trabajadores para diferentes personas y violaríamos los derechos fundamentales de la UE", manifestó el eurodiputado comunista francés Patrick Le Hyaric. "El pleno ha dicho hoy no a un grave compromiso al servicio de las grandes empresas que quieren salarios todavía más bajos para los trabajadores de la UE", se congratuló Le Hyaric en su blog.
"La directiva era una pieza más de una estrategia de las patronales que supone un salto al respecto de las deslocalizaciones. Telefónica traslada su sede a América Latina y paga a los telefonistas con salarios de allí. Esta directiva pretendía hacer lo mismo pero trayendo a los trabajadores aquí", añade Romeva.
Si la Comisión Europea mantiene como es previsible la orden para crear un marco común, el texto de la ponente Mathieu volverá a negociarse dentro del marco de la Unión Europea en un plazo de dos meses.

25 junio, 2010

Propuesta de ATTAC al Gobierno Español

ATTAC ESPAÑA RECLAMA AL GOBIERNO Y A LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS LA NACIONALIZACIÓN DE LAS CAJAS DE AHORROS PARA GARANTIZAR LA ESTABILIDAD FINANCIERA Y LA RECUPERACIÓN DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA Y EL EMPLEO

A la vista de la situación en que permanece la economía española, del efecto nuevamente recesivo que con toda seguridad van a tener las medidas de ajuste impuestas al gobierno por los poderes financieros, y de la manifiesta incapacidad de la banca privada para garantizar la financiación de la actividad económica ATTAC España, a propuesta de su Comité Científico, ha decidido dirigirse a la totalidad de los grupos parlamentarios españoles para exponerles y reclamar de ellos lo siguiente:

Primero, que la causa principal de la caída de la actividad económica y del empleo y de su prácticamente nula recuperación es la falta de crédito y financiación; que no se puede permanecer más tiempo sin proporcionarla y que ante la evidente incapacidad de la banca privada para proporcionarlos es urgente e imprescindible que el Estado asuma esa función.

Segundo, que el Banco de España debe cumplir sin demora con su labor de supervisión y control poniendo en claro de manera transparente y sin subterfugios contables la situación patrimonial y de solvencia efectiva de la banca privada, obligando a que haga frente a sus responsabilidades y a que se lleven a cabo las operaciones de saneamiento y reestructuración o intervención convenientes sin que en ningún caso se generen costes adicionales para el erario público en beneficio del interés privado.

Tercero, que es imposible que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) asuma por sí solo la financiación de la economía española, como se ha pretendido, porque no dispone de capital ni de medios materiales suficientes para ello.

Cuarto, que a pesar de la situación de dificultad en la que puedan estar algunas de ellas como consecuencia de haber copiado indebidamente el modo de funcionamiento y los objetivos de la banca privada, las cajas de ahorros pueden desempeñar perfectamente la función de financiar la actividad económica y mejorar el papel que han venido desempeñando siempre que se proceda a sanearlas convenientemente, que se reajuste su escala, se definan nuevas sinergias y se establezca un nuevo tipo organización y modo de funcionamiento que no las haga esclavas de poderes ajenos al interés público como en gran medida ha venido ocurriendo en los últimos años, cuando prácticamente se han limitado a clonar el modo de actuar de la banca privada.

Quinto, que son completamente inaceptables las propuestas de Fondo Monetario Internacional y de otros organismos tendentes a la progresiva privatización de las cajas por cuanto ello significará renunciar a las únicas entidades financieras que hoy día persiguen fines de interés social y, además, un grave quebranto para el erario público y para todos sus impositores y clientes. Y que tampoco se puede admitir que la reestructuración de las cajas se limite a reducir su cuota de mercado para que los bancos privados aumenten la suya y resuelvan así la descapitalización que han sufrido como consecuencia de sus estrategias irresponsables para aumentar beneficios.

En consecuencia de todo ello, ATTAC ESPAÑA reclama de los grupos parlamentarios que procedan a poner en marcha las iniciativas parlamentarias que sean precisas para que el gobierno que proceda con carácter de urgencia a la NACIONALIZACIÓN DE LAS CAJAS DE AHORROS.

Sin perjuicio del desarrollo más detallado que de esta propuesta se haga en sede parlamentaria oyendo al conjunto de los intereses sociales y no solo a las voces que representan a los intereses de los grupos financieros más poderosos, ATTAC España propone que esta medida se base en los siguientes principios:

a) Constitución de una Confederación Estatal de Bancos Públicos a partir de las cajas de ahorros actualmente existentes, con carácter de servicio público esencial con la misión de garantizar en todo caso el imprescindible flujo de crédito a la actividad económica; y de propiedad mixta, una parte mayoritaria procedente del Estado y otra de impositores, clientes o incluso de instituciones privadas con vocación de servicio público.

b) Conferir al esta Confederación bancaria pública el carácter y los principios de funcionamiento e inversión de la Banca Ética. Y particularmente la renuncia al afán de lucro, el mantenimiento de obra y responsabilidad social, la transparencia y la atención preferente a los sectores sociales con mayores dificultades para acceder a la financiación bancaria: medianas y pequeñas empresas, microempresas, familias de baja renta, jóvenes emprendedores y mujeres.

c) Esta Confederación Bancaria asumirá como horizonte a medio y largo plazo su progresiva renuncia al sistema de reserva fraccionaria para introducir y tratar de generalizar sistemas de financiación innovadores que no provoquen los problemas de inestabilidad e incremento artificial de deuda que están asociados al privilegio de creacion de dinero por esa vía del que goza la banca privada.

d) En todo caso, esta banca pública dedicada al crédito en la economía productiva tendría limitada y controlada la actividad puramente financiera que llevan a cabo la mayor parte de las actuales cajas de ahorro, y completamente prohibida la utilización de filiales y sociedades extraterritoriales domiciliadas en centros financieros offshore, conocidos como notorios paraísos fiscales.

e) El gobierno de esta Confederación de bancos públicos deberá establecerse de modo que se garantice siempre que la imprescindible presencia de los poderes públicos y los intereses sociales en sus órganos de dirección y control se dé en todo caso de conformidad con principios de estricta democracia, de pluralidad y plena transparencia, y particularmente, garantizando que existan contrapoderes efectivos que eviten la concentración indeseada de poder o la mera imposición de cuotas partidistas.

f) Dicha Confederación se conformará con entidades que en cada autonomía o nacionalidad mantendrán identidad, personalidad propia y autogobierno y que estarán dedicadas específicamente a la financiación de su economía, aunque permanecerán vinculadas para favorecerse de las sinergias de la confederación y comprometidas con las políticas de financiación estatales que se determinaran para cada territorio en su seno.

g) Sin perjuicio de que pudiera llevar a cabo cualquier otra actividad de financiación bancaria, la confederación de bancos públicos así constituida estaría destinada preferentemente a financiar la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo basado en el desarrollo regional entendido como el que fomenta la generación y uso sostenible de recursos endógenos, el sostenimiento de los servicios públicos esenciales como la enseñanza y la salud, la puesta en marcha de las políticas sociales y de igualdad, y en particular las de apoyo a los servicios de dependencia, la potenciación del emprendizaje y del capital-riesgo, el desarrollo de nuevos tipos de actividades o sectores profesionales y empresariales, la I+D+i pública y privada, la actividad de las pequeñas y medianas empresas, el microcrédito o el incremento de la productividad en el sector público, por citar los que se podrían considerar más importantes y prioritarios.

h) En el desarrollo de estas funciones la banca pública procurará no competir, ni tendrá por qué hacerlo, con la banca privada, toda vez que comporta un tipo de financiación de servicio público dedicada a cubrir precisamente las demandas de crédito que la banca privada está dejando de resolver.

i) Para fortalecer la estructura de esta confederación bancaria pública se dispondrá que se sume a ella (mediante los cambios legales necesarios) la estructura material y de personal del actual servicio de Correos que se encuentra prestando servicios a entidades bancarias privadas.

08 marzo, 2010

Soñando un futuro nuevo para la mujer en la Iglesia

Dada la actual situación de la mujer en la Iglesia es difícil pensar en un cambio a corto e incluso a largo plazo, pero como este es el tema que me han pedido desarrollar en este número monográfico de Crítica he decidido que lo mejor es soñar.

Soñar es una manera de alentar el deseo y éste tiene una gran fuerza transformadora. Soñar es el primer paso para cambiar la realidad, es una manera de hacer verdad las utopías. Soñar y … empujar la historia en la dirección de lo soñado.

Los sueños no siguen un orden lógico, ni teológico. Son caóticos, espontáneos, brotan libremente del inconsciente, no se ajustan a normas establecidas, en ellos no todo encaja en lo “políticamente correcto“… así me voy a permitir yo soñar.

Sueño una Iglesia que es realmente una comunidad inclusiva y paritaria, donde mujeres y hombres concentramos nuestras fuerzas en hacer verdad la Buena Noticia, luchando por expulsar los “demonios” de la pobreza, la injusticia, la violencia, el sexismo, el patriarcalismo, la violación de los derechos humanos, la explotación y el tráfico sexual de mujeres y niñas, la explotación laboral, la violación como arma de guerra…

Sueño una Iglesia toda ella ministerial, en la que los ministerios no estén concentrados en manos de los sacerdotes, sino que cualquiera de ellos pueda ser ejercido, desde la llamada de Dios, el reconocimiento de la comunidad que elije y designa a las personas que están capacitadas para ello, sin ninguna discriminación sexual. Entonces podrá ser de verdad una Iglesia servicial, apasionada por todas las personas que sufren exclusión por razón de su clase, raza, sexo, orientación sexual… una Iglesia cuidadora del cosmos y de toda la vida del planeta.

Sueño una Iglesia en la que los lugares de decisión y gobierno no estén condicionados por el sexo sino por la preparación, el amor y la capacidad de servir a la comunidad y de un modo prioritario a los más necesitados.

Una Iglesia donde las mujeres dejamos de ocupar los bancos como escuchadoras semi-mudas y pasantes de los cestillos, para tomar la palabra y constituirnos en sujetos activos de las celebraciones litúrgicas y sacramentales ,en un servicio rotativo, igualitario cuyo requisito no sea ser varón y clérigo, sino ser personas preparadas y dispuestas a servir así a la comunidad.

Una iglesia toda ella tan sensibilizada a la lacra de la violencia machista, que sea la primera en salir a la calle y animar a hacer lo mismo a la comunidad social, cada vez que una mujer es asesinada o maltratada..

Sueño una Iglesia donde ninguna mujer tenga que aceptar la situación clandestina de “amante secreta” de ningún clérigo, porque el celibato no sea una obligación sino una opción en libertad, separado del ejercicio del carisma sacerdotal..

Una iglesia donde las congregaciones religiosas femeninas, tengan los mismos derechos que las masculinas y no necesiten estar supervisadas, controladas ni “paternizadas” por ningún varón.

Una Iglesia que haga imposible que se digan cosas como las que dijo San Juan Crisóstomo, llamado por su elocuencia “Boca de Oro”:

Qué soberana peste la mujer, ella es la causa del mal, la autora del pecado, la puerta del infierno, la fatalidad de nuestras miserias”.

O como las de Tertuliano:

¿No os dais cuenta de que cada uno de vosotras sois una Eva? La maldición de Dios sobre vuestro sexo sigue plenamente vigente en nuestros días. Culpables tenéis que cargar con sus infortunios. Vosotras sois la puerta del mal, vosotras violasteis el árbol sagrado fatal; vosotras fuisteis las primeras en traicionar la ley de Dios; vosotras debilitasteis con vuestras palabras zalameras al único sobre el que el mal no pudo prevalecer por la fuerza. Con toda facilidad destruisteis la imagen de Dios, a Adán. Sois la únicas que merecíais la muerte; por culpa vuestra el Hijo de Dios tuvo que morir”.

Sueño una iglesia donde no se considere palabra de Dios, sino palabra de varón, textos denigrantes para la mujer como las siguientes:

El ángel que hablaba conmigo me dijo: alza los ojos y mira, ¿qué aparece?. Pregunté: ¿qué? Me contestó: Un recipiente de veinte y dos litros; así de grande es la culpa en todo el país.

Entonces se levantó la tapadera de plomo y apareció una mujer sentada dentro del recipiente. Me explicó: Es la maldad. La empujó dentro del recipiente y puso la tapa de plomo” (Zac 5,5-8)”.

Ni se vuelva a leer en ninguna liturgia otros textos, más cercanos, como los de Pablo, mandando callar a las mujeres en la Iglesia, pidiéndoles sometimiento a sus maridos, proclamando al varón cabeza de la mujer.

Y si por casualidad se lean que sea para decir: “esta no es palabra de Dios y por ellas no te alabamos Señor.”

Una Iglesia que recupere la memoria y reconozca que quién fue tentación no fue la mítica Eva, sino el personaje histórico Pedro a quien Jesús llamó Satanás.

Sigo soñando una Iglesia en la que, ya que nos atrevemos a imaginar y proponer imágenes de Dios antropomórficas, éstas sean fieles a mostrar la verdad de que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, y ya nunca más se excluya de la representación de Dios el cuerpo de la mujer y su sexualidad. Que de una vez por todas el cuerpo femenino deje de ser no apto para revelar a Dios.

Una Iglesia en la que las orientaciones de moral sexual y familiar sean hechas por hombres y mujeres casados que desde su experiencia y su preparación y eficiencia puedan, de verdad, no solo orientar, sino ser testigos creíbles de aquello que proponen a los demás.

Una iglesia que tenga un lenguaje litúrgico no sexista, ni patriarcal y reconozca que Dios tiene hijos e hijas, hermanos y hermanos…y donde no ocurra, lo que acontece ahora tantas veces, que en una liturgia donde prácticamente sólo hay mujeres, la persona que presida la Eucaristía, las invisibiliza en su lenguaje y se dirige al público todo el tiempo en masculino.

Una Iglesia que se tome en serio y sepa respetar no sólo la teología que elaboran los teólogos sino también la que elaboran las teólogas, y por tanto sea paritaria la presencia de mujeres y hombres en las facultades de teología y en los centros de formación sacerdotales y laicales. Aunque, pensándolo bien quizás lo ideal es que desaparecieran el dualismo clerigal/laical.

Sueño y sueño y no dejo de soñar… una comunidad eclesial fiel a Jesús de Nazaret. Él hizo verdad una comunidad de iguales, sin exclusión alguna, no estructuró su grupo de seguidores y seguidoras desde el orden patriarcal dominante, sino como una familia de iguales, sin relaciones de poder jerarquizado. Lo expresó muy claro: llamándolos amigos y no siervos (Jn 15,15), pidiéndonos que no llamásemos padre, ni maestro a nadie más que a Dios, porque todos los demás somos hermanos y hermanas. Hizo visible la comunidad que quería lavando los pies a los suyos y diciéndole a Pedro que si no entiende ese gesto suyo no puede formar parte de la nueva familia (Jn 13,6-8).

Sueño una iglesia que, como Jesús, cambie radicalmente la mirada sobre las mujeres y visibilice de un modo nuevo nuestros cuerpos:

· No como objetos sino como sujetos autónomos y libres.

· No como reproductoras sino como constructoras de la Historia de Salvación, del Reino de Dios.

· No como cuerpos tentadores sino como amigas entrañables suyas, como quienes “aman mucho”, “tienen mucha fe”.

· No como inferiores en nada sino como iguales en todo: en dignidad, derechos, deberes, tareas en su comunidad.

· No para estar detrás y debajo de nadie sino junto a, al lado de… construyendo la historia.

· No como ignorantes que nada tienen que decir sino como “maestras” de las que él aprendió

· No lejos de los espacios significativos sino dentro de la comunidad, ejerciendo los mismos roles y funciones que los varones.

· No dentro del hogar sino donde la vida nos cite, donde Dios nos llame, en la vida, en la historia, en la plaza publica, en todos los ministerios eclesiales También, por supuesto, en el hogar compartiendo tareas y cuidados con los varones.

· No como imposibilitadas para mostrar el rostro de Dios sino como revelación suya.

Es hora de despertar y no quiero, no quiero encontrarme con la realidad que ahora vivimos las mujeres en la Iglesia, pero es preciso despertar ,levantarnos, liberarnos de nuestros encorvamientos ancestrales, arriesgar a tocar la prohibido por leyes y preceptos patriarcales, es preciso unirnos, trabajar al unísono mujeres y hombres en la Iglesia para ir empujando este Iglesia nuestra, santa y pecadora, fiel e infiel en la dirección del sueño de Dios: una comunidad de hijas/os, hermanas/os.

En esta hermosa y ardua tarea todos y todas necesitamos convertirnos a la Buena Noticia del Reino y su llamada a creer en ella y a hacerla verdad en la historia, en la Iglesia.

Emma Martínez Ocaña

22 enero, 2010

Cumbre europea sobre inmigración en Zaragoza

El próximo mes de abril va a celebrarse en Zaragoza la cumbre europea sobre inmigración en el marco de la presidencia española de la Unión.
Se trata de una ocasión sin igual para que hagamos oir nuestra voz todos los que pensamos que otra Europa abierta, acogedora, comprensiva, tolerante... humana es posible. Y necesaria.

14 enero, 2010

Mensaje para la Jornada mundial de la paz 2010

Es la primera vez que la Iglesia a traves de su máxima jerarquía emite un documento centrado en cuestiones ambientales candentes y dada la influencia que tiene en el entorno de sus fieles (cientos de millones) puede suponer un cambio de mentalidad y valoración de muchas personas y hara mas dificil la justificación de algunas posiciones respecto a apectos concretos ambientales de partidos conservadores, neoconservadores, ultraliberales, etc, que ademas defienden habitualmente las posiciones de la Iglesia Católica.

Mensaje para la Jornada mundial de la paz 2010

20 diciembre, 2009

Benedicto XVI: la Navidad no es un cuento para niños

Mientras gran parte del planeta apura las últimas horas antes de que comiencen el grueso de las celebraciones, banquetes y demás tradiciones de la época navideña, el papa Benedicto XVI ha apelado este domingo, durante el tradicional rezo del Angelus en la plaza de San Pedro, al sentido más religioso de estas fechas y ha asegurado que "la Navidad no es un cuento para niños" sino que "es la respuesta de Dios al drama de una humanidad en busca de la verdadera paz".

Ver noticia en El País 20 Dec. 2009

13 diciembre, 2009

¿EL SECRETO DE LA FELICIDAD?

La felicidad de los demás

Ver enlace original

El Dalai Lama

"The Ottawa Citizen"

Sábado, 10 de octubre de 2009

Una gran pregunta subyace en nuestra experiencia, si pensamos en ello conscientemente o no: ¿Cuál es el propósito de la vida?

Creo que el propósito de la vida es ser feliz. Desde el momento del nacimiento, todo ser humano desea la felicidad y no quiere el sufrimiento. Ni los condicionamientos sociales, ni la educación, ni la ideología afecta esto.

Por lo tanto, es importante descubrir lo que traerá consigo el mayor grado de felicidad.

Para empezar, es posible dividir toda clase de felicidad y sufrimiento en dos categorías principales: mental y física.

De los dos, la mente ejerce la mayor influencia en la mayoría de nosotros. A menos que estemos enfermos de gravedad o privados de las necesidades básicas, nuestra condición física juega un papel secundario en la vida.

Por lo tanto, debemos dedicar nuestros esfuerzos más serios para lograr la paz mental.

Desde mi limitada experiencia, he descubierto que el mayor grado de tranquilidad interior proviene del desarrollo del amor y de la compasión.

Mientras más nos preocupemos por la felicidad de los demás, más crecerá nuestro propio sentido de bienestar. El cultivo de un sentimiento de cercanía y calidez por los demás, pone la mente en calma. Esto nos da la fuerza para hacer frente a los obstáculos que nos encontremos.

Es la fuente fundamental del éxito en la vida.

Podemos esforzarnos gradualmente para ser más compasivos, podemos desarrollar tanto verdadera simpatía por el sufrimiento de los demás y la voluntad de ayudarlos a eliminar su dolor.

Como resultado, nuestra propia serenidad y fuerza interior irá en aumento.

La necesidad de amor es la base misma de la existencia humana. Es el resultado de la profunda interdependencia que compartimos con otros.

Algunos de mis amigos me han dicho que, mientras que el amor y la compasión son maravillosos y buenos, que no son realmente muy importantes. Nuestro mundo, dicen, no es un lugar donde esas creencias tienen mucha influencia o poder. Afirman que la ira y el odio están tan dentro de la naturaleza humana, que la humanidad estará siempre dominada por ellas. No estoy de acuerdo.

Nosotros, los humanos hemos existido en nuestra forma actual, alrededor de 100,000 años. Creo que si durante este tiempo la mente humana hubiera sido controlada principalmente por la ira y el odio, nuestra población habría disminuido. Pero hoy, a pesar de todas nuestras guerras, encontramos que la población humana es mayor que nunca.

Esto indica claramente para mí, que el amor y la compasión predominan en el mundo.

La verdadera compasión no es sólo una respuesta emocional, sino un firme compromiso fundado en la razón. Por lo tanto, una actitud verdaderamente compasiva hacia los demás no cambia, incluso si se comportan negativamente.

Por supuesto, el desarrollo de este tipo de compasión ¡no es nada fácil! Para empezar, consideremos los siguientes hechos:

Si la gente es hermosa y agradable o desagradable y perturbadora, en última instancia, son seres humanos, al igual que uno mismo. Al igual que uno mismo, que quiere la felicidad y no quiere el sufrimiento.

Ahora, cuando reconocemos que todos los seres son iguales, con respecto a su deseo de felicidad y de su derecho a obtenerla, automáticamente sentimos empatía y cercanía por ellos. Es entonces que a través de acostumbrar a su mente a este sentido de altruismo universal, desarrollamos un sentimiento de responsabilidad hacia los demás: el deseo de ayudarlos activamente a superar sus problemas.

Permítanme subrayar que esto está a nuestro alcance, teniendo paciencia y tiempo, para desarrollar este tipo de compasión. Debemos empezar por la eliminación de los mayores obstáculos a la compasión: la ira y el odio.

Como todos sabemos estas son emociones, muy poderosas y pueden saturar toda nuestra mente. Sin embargo, pueden ser controladas y se sustituyen por una energía igualmente fuerte que se deriva de la compasión, la razón y la paciencia.

También debo destacar que el sólo pensar en la compasión, la razón y la paciencia no será suficiente para desarrollarlas. Hay que esperar a que las dificultades surjan y luego tratar de ponerlas en práctica.

¿Y qué crea oportunidades de ese tipo? No nuestros amigos por supuesto, sino nuestros enemigos. Ellos son los que nos dan más problemas.

Así que si realmente queremos aprender, debemos considerar a nuestros enemigos como nuestros mejores maestros.

Para una persona que valora la compasión y el amor, la práctica de la tolerancia es esencial, y por eso, un enemigo es indispensable.

Así que debemos sentirnos agradecidos con nuestros enemigos, porque son ellos los que mejor pueden ayudarnos a desarrollar una mente tranquila. Además, a menudo es el caso tanto en la vida personal y pública, que con un cambio en las circunstancias, los enemigos se convierten en amigos.

Así que la ira y el odio son nuestros verdaderos enemigos. Estas son las fuerzas que más necesitamos enfrentar y derrotar, no los enemigos temporales que aparecen de forma intermitente durante toda la vida.

En conclusión, me gustaría ampliar brevemente mis pensamientos más allá del tema de este corto editorial y ampliar el punto: la felicidad individual puede contribuir de una manera profunda y eficaz a la mejora general de nuestra comunidad humana.

Puesto que todos compartimos una misma necesidad de amor, es posible sentir que cualquier persona con la que nos reunamos, en cualquier circunstancia, es un hermano o hermana.

Es absurdo insistir en las diferencias externas, ya que nuestra naturaleza básica es la misma.

Creo que en todos los niveles de la sociedad - familiar, tribal, nacional e internacional - la clave para una vida más feliz y más exitosa del mundo es el crecimiento de la compasión. Todo lo que hace falta es que cada uno de nosotros es desarrollar nuestras cualidades humanas.

El Dalai Lama recientemente se desempeñó como editor invitado del "Vancouver Sun", cuando apareció por primera vez este artículo.

Traducido al español por Lorena Wong

04 diciembre, 2009

Carta del Arzobispo de Tánger sobre el aborto

Carta a una amiga… desde lo hondo:

Querida: cada vez que desde dentro, desde lo hondo, me acerco al misterio de la vida y al drama del aborto, tú, tal vez por lo que digo, tal vez por lo que no digo, entiendes que en el ser humano veo sólo a alguien a quien amar, y que su vida es un bien que siempre se ha de cuidar. Lo entiendes, y me envías mensajes que no reprochan mi modo de ver personas y cosas, aunque advierto que reclaman la admisión a trámite de otras miradas.

Hace años, alguien me invitó a participar en una tertulia sobre el aborto, y me asignaba el papel de “defensor de la postura de la Iglesia”. No acepté la invitación, y no porque me viese lejos del sentir de la Iglesia, sino porque la supuesta “doctrina eclesial” que yo debía defender, sería sólo eso, doctrina, principios que, considerados por encima de las personas y al margen de la realidad, estaban condenados a ser percibidos como doctrina indiscutible y a ser rechazados como materia fría, principios que, en la conciencia del oyente o espectador, quedarían interiorizados como indiferentes al sufrimiento, reñidos con la libertad y enemigos del bien de la mujer.

Hoy, en las instituciones, en la prensa y en la calle, alguien ha conseguido organizar a lo grande la vieja tertulia de antaño. Y mucho me temo que “los defensores de la postura de la Iglesia” le estén haciendo a ésta un lamentable servicio. Por mi parte, continúo sin tener doctrinas que debatir con nadie. Sólo tengo lo que vivo, y eso lo puedo compartir contigo y con quienes lo que quieran respetar.

Querida: a la puerta de un cristiano llaman los necesitados, no los principios. Más de una vez, a mi puerta los he visto llegar “con la vida en las manos”, la propia o la de sus hijos. Y lo que esperan es que les ayudemos a vivir.

Por eso rehúso la tertulia, y me obstino en hablar de seres humanos a los que amar; me interesan sus dolores, sus esperanzas, su libertad. De ellos me ocupo, nacidos ya, o todavía en un seno a la espera de nacer. Permíteme, hermana mía, que comparta contigo lo que, pensando en ellos, he compartido antes conmigo mismo:

    Considero inviolable la vida humana. Temo, sin embargo, que obsesionados por la utopía de un mundo sin vidas violadas o profanadas, unos y otros estemos perdiendo en perseguirlo las energías que necesitamos aunar para evitar una sola profanación, una por vez.

    En una mujer que se arriesga a cortar la trama de otra vida enraizada en la suya, no quiero suponer ligereza o maldad, sólo puedo atribuirle una libertad recortada por las circunstancias: soledad, preocupaciones, miedo, tal vez angustia, eventuales intereses, supuestas conveniencias, presiones del entorno, esclavitudes varias, puede que vergüenza… Al margen de convicciones e intereses de parte, todos estamos llamados a colaborar para que esa mujer se vea libre de condicionamientos, y asuma la responsabilidad de sus decisiones.

    Percibo en la sociedad síntomas de un desprecio inconsciente y cruel por la vida de los pobres: Antes de abrirte la puerta, estimo el beneficio que eso me puede traer. Mi seguridad cuenta más que tu necesidad. Cierro los ojos para no verte, y te dejo morir porque no te he visto… ¡Necesitamos ver!

    Si una mujer sin papeles es violada, no la ve el violador, no la ven quienes lo ven, no la ven quienes lo pagan, no la ven quienes tienen bastante con ocuparse de los propios asuntos: ¡Necesitamos ver!

    Lo peor que pueden hacernos los soñadores que se agolpan a nuestras puertas es morirse delante de ellas, pues eso, por un momento, aunque sólo sea por un momento y a destiempo, los hace visibles, y, de paso, sacude nuestra indiferencia: ¡Necesitamos ver!

    Desdichadamente, también en lo que concierne a no nacidos, andamos empeñados en hacerlos invisibles. Usamos silencios y palabras, sofismas y eufemismos, para no ver, para que nadie vea: ¡Necesitamos ver!

    Un día preguntaremos: Señor, ¿cuándo te vimos? Y hallaremos sorprendidos que al Señor lo hemos amado sin verlo, cuando vimos y cuidamos a sus hermanos más pequeños: ¡Necesitamos ver!

    Si queremos seguir siendo humanos, ¡necesitamos ver!

Supongo, hermana mía, que, si se trata de aunar energías para cuidar la vida, si se trata de crear espacios de libertad para escogerla y acogerla, si se trata de ayudarnos honestamente a ver, hay muchas posibilidades de colaboración cordial entre todos los que formamos la sociedad civil. Claro que, no obstante el esfuerzo, tropezaremos siempre con la realidad del aborto. A mí no me toca juzgar, sólo acoger y amar.

    La esperanza es una virgen encinta de un mundo diverso.

    Sólo las mujeres, las madres, conocen la espera,

    porque está inscrita físicamente en sus cuerpos.

    Se espera, no por una carencia, sino por una plenitud,

    no por ausencia que colmar,

    sino por una sobreabundancia de vida que ya presiona”.

    (Ermes Roch)

Pide por tu hermano menor.

+ Fr. Santiago Agrelo Martínez

Arzobispo de Tánger

15 septiembre, 2009

Carta Pastoral de el Obispo presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones, D. José Sanchez

Hospitalidad
09.08.2009

Queridos diocesanos y cuantas personas estáis entre nosotros:

Pocas ocasiones, como las que nos ofrecen las vacaciones para experimentar y ejercer la virtud cristiana de la hospitalidad. Si nos desplazamos fuera de nuestro lugar habitual, una de las cosas que más agradecemos es ser bien acogidos, la hospitalidad de los demás. Por nuestra propia experiencia de ser bien o mal acogidos, podemos ponernos en el lugar de los demás, que vienen a nosotros y lo primero que esperan y lo que más aprecian es ser bien acogidos.

La hospitalidad suele ser una actitud más común en los pueblos pobres que en los ricos y más desarrollados. La necesitan más aquéllos que éstos y están más experimentados en acoger y ser acogidos. Desde luego, es una virtud muy valorada y ejercida por los pueblos religiosos. En concreto, en el pueblo judío, desde Abraham, aparece como una actitud propia del creyente, perteneciente al pueblo de Dios. Más aún, la acogida y el trato fraterno a huérfanos, viudas y extranjeros es exigida por la Ley como prueba de la autenticidad de vida del creyente.

Nuestro Señor Jesús va más allá, a la hora de tratar sobre la hospitalidad. Además de experimentar personalmente con frecuencia la hospitalidad y en algunas ocasiones el rechazo, pone la hospitalidad y la acogida del extranjero como una de las señales de identidad de sus discípulos y como causa determinante de salvación o de perdición. Más aún considera el gesto y servicio de hospitalidad con el forastero como algo hecho con Él mismo, Fui extranjero y me acogisteis.

En la experiencia de los emigrantes, la acogida y la hospitalidad o, por el contrario, la no acogida o el rechazo pueden dejarles una marca positiva o negativa de graves consecuencias y de larga duración. Precisamente en la actualidad, está en estudio la reforma de la Ley de Extranjeros en España y en Europa. Uno de los puntos más debatidos es la hospitalidad. En el empeño por perseguir a los inmigrantes en situación irregular o “sin papeles,” se ha llegado a plantear la posibilidad de penar la hospitalidad en aquellas personas que acogieran y mantuvieran a su costa a emigrantes “sin papeles”, castigando la actitud generosa o la virtud de hospitalidad con penas reservadas a los delitos. Parece que se está revisando la futura Ley de Extranjeros en este punto. Esperemos lo mejor; pero habrá que estar muy atentos. El momento en que vivimos, preocupados por el altísimo índice de paro, podemos caer en la tentación de pensar que todo vale con tal de quitarnos de encima la hoy por muchos considerada “pesada carga” de extranjeros, documentados o indocumentados, cuando, en otros momentos de prosperidad, les abrimos generosamente las puertas, porque los necesitábamos.

De todos modos, a cada uno nos corresponde acreditar, con la hospitalidad y la fraterna acogida, nuestra condición de creyentes, discípulos del Señor, que quiso ser acogido y siempre nos acoge. La mayor movilidad y contacto con diversas personas y pueblos, con motivo de las vacaciones y, sobre todo, a causa de la presencia de numerosos emigrantes, de pueblos, culturas y religiones tan diferentes, nos ofrecen la gran oportunidad de ejercitarnos en la virtud cristiana de la hospitalidad.

Bienvenidos seáis a nuestra diócesis y a nuestras parroquias cuantos, como inmigrantes, o de turistas, o de vacaciones, o de visita, estáis entre nosotros en estos días.

Os saluda y bendice vuestro Obispo

29 junio, 2009

La actual crisis financiera y económica mundial a la luz del bien común de la tierra y de la humanidad

Se ha inaugurado estos días la Conferencia de la ONU sobre la crisis económica mundial. El presidente actual de la Asamblea General de la ONU es Miguel D'Escoto, sacerdote, que fue ministro de Asuntos Exteriores de Nicaragua. Es una voz diferente, que habla de cosas diferentes, con un lenguaje que a muchos les resulta extraño en los medios políticos. Y en este discurso de inauguración de la Conferencia hay quien encuentra la mano y el espíritu de nuestro querido Leonardo Boff.

24-06-2009

Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y Su Impacto Sobre el Desarrollo

Miguel d’Escoto Brockmann


Muy queridos Presidentes
Primeros Ministros
Cancilleres
Señores Ministros
Excelencias
Señor Secretario General
Hermanas y hermanos todos:

Estamos todos aquí reunidos, los representantes de los Estados y de los gobiernos del mundo porque vivimos un momento singularísimo de la historia humana, en el cual está en juego nuestro futuro común. Somos ciudadanos de diferentes naciones y, al mismo tiempo, somos ciudadanos planetarios, viviendo relaciones múltiples de interdependencia de todos con todos.

Una Arca de Noé que salve a todos

En este momento crítico, debemos todos sumar esfuerzos para evitar que la crisis global, con sus muchos y diferentes rostros, se transforme en una tragedia socioambiental y humanitaria. Los retos de las diferentes crisis están todos interconectados y nos obligan a nosotros, representantes de los pueblos de la Tierra, a proclamar nuestra responsabilidad unos hacia los otros y a que juntos, con gran esperanza, busquemos soluciones incluyentes. Ningún mejor lugar que esta sala de la Asamblea General de las Naciones Unidas para hacerlo. Esta es por antonomasia la sala de la inclusividad democrática mundial, Sede del G192. Obviamente que cada Estado tiene la opción de definir su nivel de participación, de conformidad con la importancia que le asigne al tema de cada reunión.

No es humano ni responsable construir una Arca de Noé que salve solamente al sistema económico imperante dejando a la gran mayoría de la humanidad a su propia suerte, sufriendo las nefastas consecuencias de un sistema impuesto por una irresponsable, aunque poderosa minoría. Tenemos que tomar colectivamente un conjunto de decisiones que atiendan, lo más posible, a todos, incluyendo la gran comunidad de vida y la Casa Común,
la Madre Tierra.

Superar el pasado y construir el futuro

Antes que nada, necesitamos superar un pasado agobiante y forjar un futuro esperanzador. Hay que reconocer que la actual crisis económico-financiera es el último resultado de un modo egoísta e irresponsable de vivir, de producir, de consumir, de establecer relaciones entre nosotros y con la naturaleza que implicó una sistemática agresión a la Tierra y a sus ecosistemas y una profunda disimetría social, una expresión analítica que disimula una perversa injusticia social planetaria. A mi juicio, hemos llegado a la última frontera. El camino hasta ahora recorrido, parece haberse cerrado y, de continuar así, puede llevarnos al mismo destino ya anticipado por los dinosaurios.

Por eso, los controles y las correcciones del modelo vigente, sin duda, necesarios, son a mediano y a largo plazo, insuficientes. Su fuerza interna para hacer frente a la crisis global se muestra extremamente débil. Quedarse en solo controles y correcciones del modelo demostraría una cruel falta de sensibilidad social, de imaginación y de compromiso con la creación de una paz justa y duradera. El egoísmo y la codicia no se pueden remendar. Tienen que ser sustituidos por la solidaridad y eso, obviamente, implica un cambio radical. Si realmente lo que queremos es una paz estable y duradera, debemos estar absolutamente claros que debemos ir más allá de controles y correcciones del modelo existente y crear algo que apunte hacia un nuevo paradigma de convivencia social.

En esta perspectiva, es imperativo buscar lo que la Carta de la Tierra llama un “modo sostenible de vivir. Esto implica una visión compartida de valores y de principios que propicien una forma distinta de habitar este mundo y que garanticen el buen vivir de las presentes y de las futuras generaciones. Si grande es el peligro que todos enfrentamos ante los diversos problemas convergentes, más grande es aun la oportunidad de salvación que la crisis mundial nos está ayudando u obligando a descubrir. Hemos construido una economía globalizada. Ahora es el momento de crear una política y una ética globalizadas a partir de las muchas experiencias y tradiciones culturales de los diferentes pueblos.

La Madre Tierra y la ética planetaria

Una ética nueva presupone una óptica nueva. Es decir, una visión del mundo diferente origina, también, una ética diferente, una forma nueva de interrelacionarnos.

Hay que incorporar la óptica que nos viene de las así llamadas ciencias de la Tierra según las cuales la Tierra está insertada dentro de un vasto y complejo cosmos en evolución. Ella está viva, es la Madre Tierra, expresión aprobada por esta Asamblea el pasado 22 de abril. La Madre Tierra se auto regula, articulando, con un equilíbrio sutil, lo físico, lo químico y lo biológico de tal forma que se hace siempre propicia a la vida. Ella produjo una comunidad de vida única dentro de la cual emergió la comunidad de la vida humana – la Humanidad - como la parte consciente e inteligente de la misma Tierra.

Esta concepción contemporánea se compagina con la ancestral visión de la Humanidad y de los pueblos originarios para los cuales la Tierra siempre fue y es venerada como Madre, Magna Mater, Inana, Tonantzín, como la llamaban los náhuatl en mi patria Nicaragua, o Pacha Mama, como la llaman los aymaras en Bolivia.

Crece más y más la conciencia de que todos somos hijos e hijas de la Tierra y a ella pertenecemos. Tal como nos ha recordado muchas veces el Presidente Evo Morales, ella puede vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ella.

Nuestra misión como humanos es la de ser los guardianes y los cuidadores de la vitalidad y de la integridad de la Madre Tierra. Lamentablemente, a raíz de nuestro excesivo consumo y despilfarro, la Tierra ha ultrapasado ya en 40% su capacidad de reposición de los bienes y servicios que generosamente nos ofrece.

Esta visión de la Tierra viva es testimoniada por los astronautas que desde sus naves espaciales confesaron, admirados, que Tierra y Humanidad constituyen una única realidad. Vivenciaron lo que se llamó el “Overview Effect”, es decir, la percepción de que estamos tan unidos a la Tierra que nosotros mismos somos Tierra: Tierra que siente, que piensa, que ama y que venera.

Esa óptica nos evoca respeto, veneración, sentimiento de responsabilidad y de cuidado por nuestra Casa Común, actitudes extremamente urgentes de cara a la actual degradación generalizada de la naturaleza.

De esta nueva óptica nace una nueva ética. Una nueva forma de interrelacionarnos con todos los que viven en nuestra morada humana y con la naturaleza circundante. Hoy la ética o será planetaria o no será ética.

Puntos axiales de una ética del bien común

La primera afirmación de esta ética planetaria consiste en proclamar y salvaguardar el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. Partimos del presupuesto de que la comunidad de pueblos es simultáneamente una comunidad de bienes comunes. Estos no pueden ser apropiados privadamente por nadie y deben servir a la vida de todos, de las presentes y de las futuras generaciones y de la comunidad de los demás seres vivientes.

El Bien Común de la Humanidad y de la Tierra tiene las características de universalidad y de gratuidad. Es decir, tiene que involucrar universalmente a todas las personas, los pueblos y la comunidad de vida. De este Bien Común Mundial nadie y ningún ser pude ser excluido. Además, por su naturaleza, es algo gratuitamente ofrecido a todos y, por eso, no debe ser objeto de compra o venta ni ponerse bajo la lógica de la competencia. Por otra parte, debe ser continuamente construido por todos sin que por ello el Bien Común deje de ser común.

¿Cuáles son los bienes fundamentales que constituyen el Bien Común de la Humanidad y de la Tierra? El primero es, sin duda, la propia Tierra. ¿A quién pertenece la Tierra? La Tierra pertenece, no a los poderosos que se apropiaron de sus bienes y servicios, sino al conjunto de los ecosistemas que la componen. Es un don del universo que surgió en nuestra Vía Láctea a partir de un sol ancestral ya desaparecido que originó el sol actual alrededor del cual la Tierra gira como uno de sus planetas. Por el hecho de ser viva y generadora de todos los seres vivientes, tiene dignidad (dignitas Terra). Esta dignidad reclama respeto y veneración y hace que ella sea portadora de derechos: derecho de ser cuidada, protegida y mantenida en condiciones de poder continuar produciendo y reproduciendo vidas.

Tenemos todavía que reconocer que el modo de producción que se globalizó en su voracidad industrialista ha, en gran medida, desvastado la Tierra y, así mismo, dañado también el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. Es urgente que busquemos otros caminos más humanos y más favorables a la vida: los caminos de la justicia y de la solidaridad que son los caminos que conducen a la paz y a la felicidad.

En seguida tenemos a la biósfera de la Tierra como un patrimonio común de toda la vida de la cual la Humanidad es su tutora. Pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, como decía ya en 1972 la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente, “todos los recursos naturales de la Tierra, incluyendo el aire, los suelos, la flora, la fauna y en especial las muestras representativas de los ecosistemas naturales”.

Especialmente el agua, los océanos y los bosques pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Tierra. El agua es un bien natural, común, esencial e insustituible y todos tienen derecho al acceso a ella, independientemente de los costos implicados en su captación, reserva, purificación y distribución que serán asumidos por el poder público y por la sociedad. Por eso, nos preocupa enormemente el afán de privatizarla y transformarla en mercancía con la cual, sin duda, se puede ganar mucho dinero. Agua es vida y la vida es sagrada y no objeto de trueques. Esta Asamblea quiere apoyar los esfuerzos para llegar a un Pacto Internacional del Agua con una gestión colectiva para garantizar a todos este bien tan vital.

Algo semejante hay que decir de los bosques, especialmente los tropicales y subtropicales, en donde se encuentra la mayor biodiversidad y concentración de humedad necesaria a la vitalidad de la Tierra. Son los bosques los que impiden que los cambios climáticos inviabilicen la vida en el planeta, porque son los grandes secuestradores de dióxido de carbono. Sin bosques no hay vida ni biodiversidad. Los océanos son los grandes repositorios de vida, los reguladores de los climas, los equilibradores de la base física y química de la Tierra. Bosques y océanos constituyen una cuestión vital y no sólo ambiental.

Los climas de la Tierra pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Tierra. La resolución 43/53 del 6 de diciembre de 1988 de esta Asamblea General de la ONU sobre “Protección del Clima Global para las Generaciones Presentes y Futuras,” reconoce los climas como Patrimonio Común de la Humanidad (Common Concern of Humankind) porque “son una condición esencial de la manutención de la vida en la Tierra”. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, más conocido como IPCC, por sus siglas en inglés, considera “los cambios climáticos una preocupación común de la Humanidad que debe ser tratada globalmente con una responsabilidad compartida”.

Pero el gran Bien Común de la Humanidad y de la Tierra es la propia Humanidad como un todo. Tiene un valor intrínseco supremo y representa un fin en sí mismo. Es parte del reino de la vida, altamente compleja, capaz de conciencia, sensibilidad, inteligencia, fantasía creadora, amor y apertura al Todo.

Hay en todas las culturas la clara percepción de que la Humanidad es portadora de una inviolable dignidad. Cometen crimen contra la Humanidad los que hacen guerras y construyen una máquina de muerte que puede eliminar de la faz de la Tierra la vida humana y dañar profundamente la biósfera.

Por eso, mis queridos hermanos y hermanas, ya no debemos esperar. Es imprescindible proceder cuanto antes a la abolición de armas nucleares por completo, no simplemente reducción o no proliferación. Urge establecer la norma de cero tolerancia para armas nucleares, para todos en general sin excepciones. Un encuentro de todos los poseedores de armas nucleares para tomar decisiones sobre ésto es ya algo inaplazable. Estamos viviendo un momento propicio para ésto y no debemos desaprovecharlo. El mundo tampoco puede seguir tolerando la obscenidad de los cada vez mas astronómicos gastos en armamentos mientras se ofrecen irrisorias cantidades para sacar a la mitad de la humanidad de niveles de pobreza inexcusables que, además, constituyen una bomba de tiempo contra todos. La violencia genera violencia y mantener a gente en hambre y niveles infrahumanos de existencia es la peor violencia.

Estrategias para la superación de la crisis

En este momento de la historia bajo la crisis global y a la luz del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad, se hace necesario tomar colectivamente medidas de corto y mediano plazo para mantener a la sociedad funcionando, por un lado y para sentar las bases de nuevas formas de vivir sus- tentablemente, por el otro. Cinco ejes fundamentales podrían dar coherencia a las nuevas iniciativas que busquen construir alternativas y también orientar numerosas prácticas que serán discutidas en estos días aquí en
la Asamblea General.

Primero: la utilización sostenible y responsable de los escasos recursos naturales. Esto implica superar la lógica de la explotación de la naturaleza y fortalecer la relación de respeto y de sinergia.

Segundo: devolver a la economía su debido lugar en el conjunto de la sociedad, superando la visión reduccionista que la hizo el gran eje estructurador de la convivencia humana. La economía debe ser respetuosa de valores y no fuente de valores; debe ser vista como la actividad destinada a crear, dentro del respeto de las normas sociales y ecológicas, las bases de la vida física, cultural y espiritual de todos los seres humanos sobre el planeta.

Tercero: generalizar la democracia a todas las relaciones sociales y a todas las instituciones. No solamente aplicarla y profundizarla en el campo político, con una nueva definición del Estado y de los organismos internacionales, sino también ampliarla al área de la economía, de la cultura y de la relación entre hombres y mujeres para que sea un valor universal y verdaderamente una democracia sin fin.

Cuarto: forjar un ethos mínimo desde el intercambio multicultural y desde las tradiciones filosóficas y religiosas de los pueblos, a fin de que puedan participar en la definición del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra y en la elaboración de nuevos valores.

Quinto: potenciar una visión espiritual del mundo que haga justicia a las búsquedas humanas por un sentido trascendente de la vida, de la labor creativa de los humanos y de nuestro corto tránsito por este pequeño planeta.

La concretización de estos cinco ejes fundamentales es esencial para lograr el buen vivir personal, social y planetario. Este se alcanza a través de una economía de lo suficiente y decente para toda la comunidad, viviendo en comunión con los demás seres humanos, con la naturaleza y con el Todo del cual somos parte.

Aquí se dan las bases para una biocivilización que tiene como centralidad la vida, la Tierra y la Humanidad, cuyos ciudadanos se sienten hijos e hijas de la alegría y no de la necesidad.

Cuatro principios éticos fundamentales

Todos estos retos no serán adecuadamente respondidos si no cambiamos nuestras mentes y nuestros corazones y no creamos espacio para la emergencia y el desarrollo de otras dimensiones esenciales del ser humano. El uso exclusivo y abusivo de la razón instrumental-analítica en los tiempos modernos nos ha hecho sordos al clamor de la Tierra e insensibles a los gritos de los oprimidos que son las grandes mayorías de la Humanidad. En lo más hondo de nuestra naturaleza humana somos seres de amor, de solidaridad, de compasión y de comunión. Por eso hay que enriquecer la razón analítica con la razón sensible, emocional y cordial, sede de los referidos valores.

El Bien Común de la Humanidad y de la Tierra es una realidad dinámica y en continua construcción. Para mantenerlo vivo y abierto a otros desarrollos cuatro principios éticos resultan importantes.

El primer principio ético es el respeto. Cada ser tiene valor intrínseco. Su utilización para el Bien de la Humanidad no puede ser orientada por una ética meramente utilitarista, como ha predominado en el paradigma socioeconómico vigente, sino dentro de un sentido de mutua pertenencia, de responsabilidad y de conservación de su existencia.

El segundo es el cuidado. El cuidado configura una actitud no agresiva ante la realidad, actitud amorosa que repara los daños pasados y previene los futuros y, a la vez, se extiende a todos los campos de la actividad humana personal y social. Si existiera suficiente cuidado, no habríamos llegado a la actual crisis financiera y económica. El cuidado está ligado intrínsecamente a la manutención de la vida, porque sin cuidado ella se debilita y desaparece.

La expresión oriental del cuidado se llama compasión, tan necesaria en los días de hoy cuando gran parte de la Humanidad y de la misma Tierra se encuentran crucificadas y magulladas en un mar de padecimientos.

En una sociedad de mercado que se rige más por la competencia que por la cooperación, se constata una cruel falta de compasión con todos los que sufren en la sociedad y en la naturaleza.

El tercer principio es la responsabilidad universal. Todos somos ecodependientes e interdependientes. Nuestras acciones pueden ser benéficas o dañinas para la vida y para el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. Las muchas crisis actuales derivan, en gran parte, por la falta de responsabilidad de nuestros proyectos y prácticas colectivas que han provocado el desequilibro global de los mercados y el del sistema-Tierra.

El cuarto principio es la cooperación. Si no hay cooperación entre todos, no vamos a salir enriquecidos de las crisis actuales. La cooperación es tan esencial que fue ella lo que en el pasado permitió a nuestros ancestros antropoides dar el salto de la animalidad a la humanidad. Al buscar sus alimentos, no los comían de forma individual sino que los traían todos para el grupo y de forma cooperativa y solidaria lo compartían entre todos. Lo que fue esencial en el pasado, sigue siendo esencial en el presente.

Por fin, pertenece al Bien Común de la Humanidad la creencia testimoniada por las tradiciones espirituales y afirmada por cosmólogos y astrofísicos contemporáneos, de que por detrás de todo el universo, de cada ser, de cada persona, de cada evento y de nuestra crisis actual, actúa la Energía de Fondo, misteriosa e inefable, llamada también Fuente Alimentadora de todo el Ser. Esta Energía sin nombre – estamos seguros – actuará también en este momento de caos ayudándonos y empoderándonos para vencer al egoísmo y tomar las medidas necesarias para que éste no sea catastrófico, sino creativo y generativo de nuevas órdenes de convivencia, de modelos económicos innovadores y de un sentido más alto de vivir y de convivir.

Conclusión: no tragedia sino crisis

Para terminar, quiero testimoniar mi profunda convicción de que el escenario actual no es de tragedia sino de crisis. La tragedia termina mal con una Tierra desvastada pero que puede continuar sin nosotros.

La crisis purifica, nos hace madurar y encontrar formas de superación satisfactorias para toda la comunidad de vida, del ser humano y de la Tierra. El actual dolor no es el estertor de un moribundo, sino el dolor de un nuevo parto. Hasta ahora hemos explotado exhaustivamente el capital material que es finito, cabe ahora trabajar el capital espiritual que es infinito porque infinita es nuestra capacidad de amar, de convivir hermanablemente y de penetrar en los misterios del universo y del corazón humano.

Como todos venimos del corazón de las grandes estrellas rojas en las cuales se forjaron los elementos que nos constituyen, está claro que nosotros nacimos para brillar y no para sufrir. E iremos nuevamente a brillar –esta es mi firme esperanza - en una civilización planetaria más respetuosa de la Madre Tierra, más incluyente de todos, más solidaria a partir de los más desposeídos, más espiritual y llena de reverencia frente al esplendor del universo y mucho más feliz.

Con estas palabras, se dan por iniciadas las intervenciones en esta importantísima Conferencia sobre la crisis financiera y económica mundial. Al contextualizar la problemática, he querido enfatizar que, para poder aprovechar las oportunidades que la actual crisis nos presenta, tendremos que deponer actitudes egoístas. Estas, en verdad, sólo buscan preservar un sistema que, supuestamente, beneficia a una minoría y claramente tiene nefastas consecuencias para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta. Tenemos todos que revestirnos de SOLIDARIDAD y de COOPERACIÓN para poder dar un salto cualitativo hacia un futuro de paz y bienestar.

Permítanme, queridos hermanos y hermanas concluir esta reflexión con las palabras del Santo Padre, el Papa Benedicto XVI para esta Conferencia:
“Invoco para los participantes de la Conferencia, como también para los responsables de la cosa pública y de los destinos del planeta, el Espíritu de Sabiduría y de Solidaridad Humana para que la actual crisis se transforme en oportunidad capaz de ayudarnos a brindar una mayor atención a la dignidad de cada ser humano y promover una distribución más equitativa del poder de decisión y de los recursos, con particular atención a los pobres, cuyo número, desafortunadamente, es cada vez mayor.”

- Palabras de Miguel d’Escoto Brockmann, Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, al iniciarse la Conferencia de Alto Nivel sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y Su Impacto Sobre el Desarrollo.
New York 24-26 junio 2009

07 noviembre, 2008

Escritos de Federico Mayor Zaragoza

Lecturas estimulantes en tiempos de crisis. Están en inglés y en español:

http://fund-culturadepaz.org/eng/english.htm

05 febrero, 2008

PROFUNDIZAR EN LA DEMOCRACIA Y EN LA SOLIDARIDAD.

El Grupo de Párrocos del Sábado, ante las próximas elecciones generales del día 9 de marzo, ofrece sus reflexiones para iluminar la construcción de las propuestas políticas y el libre ejercicio del voto, desde la perspectiva evangélica.

La autoridad del magisterio de la Iglesia en la contienda electoral se inscribe exclusivamente en la iluminación de la conciencia moral para el ejercicio libre del voto ante las propuestas políticas que se presenten. Ningún miembro de la Iglesia puede sustituir la decisión última de la conciencia, que permanece siempre como la instancia suprema y decisiva para la orientación del voto. Ningún obispo ni conferencia episcopal pueden modificar esta doctrina conciliar, a pesar de sus frecuentes intervenciones públicas orientadas a inclinar el voto de los cristianos hacia la opción conservadora o hacia posiciones mucho más extremas. La fe cristiana permite diversidad y pluralidad de opciones políticas, siempre que tiendan a favorecer el bien común y la promoción de la justicia.

Desde la perspectiva de los valores del Reino de Dios, nos proponemos colaborar en la formación de la conciencia y ayudar a que el votante católico recupere su libertad, sin miedo ni coacciones, ya que no están en juego ni posiciones dogmáticas, ni visiones totalitarias, sino programas de acción que cada uno debe libremente discernir. Este llamado a la libertad de conciencia no preside ciertas manifestaciones de algunos obispos, que se identifican peligrosamente con las propuestas más conservadoras, hasta patrimonializar la fe de la Iglesia en un único partido o en ideologías bien definidas. Cuando hacen eso, parece que no tienen en cuenta las consecuencias lamentables que esta posición provocó, en épocas bien recientes, en nuestro pueblo y en la Iglesia.

Renovar la política

Apoyamos la dignificación de la acción política a través de comportamientos que la sitúen más allá de la crispación, el linchamiento o el hostigamiento visceral, así como a los grupos que presenten en sus listas a políticos honestos y competentes y que propongan fórmulas para promover la ética política, la convivencia cívica y solidaria y la cultura de la trasparencia en la acción social, económica, política y mediática.

Calidad democrática

Apoyamos a las fuerzas políticas que elijan el diálogo y la negociación como cauces en la resolución de conflictos y en la búsqueda de la paz; que sean capaces de llegar a acuerdos pos-electorales en orden a unir esfuerzos en favor del interés común; que luchen contra la corrupción y reformen la ley electoral para profundizar en la democracia y la participación; que desbloqueen las instituciones básicas como el Parlamento y la Magistratura; que rechacen medidas que conculquen derechos democráticos de personas, pueblos o grupos; y que amplíen los derechos civiles y sociales de todas las personas, cualquiera sea su orientación ideológica, cultural, religiosa, sexual, o nivel de capacidad o discapacidad intelectual

La centralidad de los últimos

Apoyamos las propuestas políticas que antepongan los ideales de justicia social y solidaridad; que propongan medidas que dignifiquen el trabajo y prioricen las necesidades de las personas excluidas y grupos socialmente empobrecidos; que favorezcan las medidas redistributivas a favor de los que tienen menos poder adquisitivo; que fomenten la igualdad en derechos y responsabilidades de las personas inmigrantes; y que potencien la lucha contra la pobreza mundial y la cooperación al desarrollo.

El desarrollo sostenible

Apoyamos las propuestas económicas y urbanísticas basadas en un desarrollo sostenible, transparente y sustentable; que antepongan el bien común al lucro personal mediante medidas contra el desarrollismo salvaje que destruye la naturaleza; que procuren la defensa del medio ambiente frente al crecimiento depredatorio realizado al amparo de información privilegiada o concesiones interesadas; y que garanticen la sostenibilidad del planeta y el futuro de las nuevas generaciones.

Valores compartidos

Apoyamos a quienes favorezcan políticas culturales que promuevan valores, tanto laicos como religiosos, por ser auténticamente humanos, como el respeto a la dignidad del ser humano; el reconocimiento integral de sus derechos; el hambre y sed de justicia; el rechazo de toda opresión, violencia o discriminación; el espíritu de tolerancia, pluralismo y autonomía; la calidad de vida y la promoción de la salud.

La laicidad democrática

Apoyamos las propuestas respetuosas de la laicidad del Estado y de la política; que no conviertan la religión en un elemento de diferenciación política-jurídica, ni consientan la indebida injerencia clerical; que propongan la libertad religiosa y el trato igualitario de las confesiones religiosas; y que reconozcan el pluralismo ético de la sociedad española y el papel público de la religión con el derecho a intervenir cuando se violen los derechos fundamentales de las personas y pueblos –principalmente de los pobres- incluyendo en este supuesto modalidades de aborto y de eutanasia, difícilmente compatibles con el respeto a la vida.

Servicios públicos

Apoyamos las medidas que fortalezcan los servicios públicos a fin de que lleguen a toda la ciudadanía y en especial a los más desfavorecidos; que garanticen que los servicios sociales, sanitarios, culturales, de transportes, habitacionales, deportivos y de ocio sean accesibles a toda la población; y que faciliten el predominio de estos servicios públicos frente a las privatizaciones, para que conecten con las aspiraciones de los barrios populares.

El Estado español es plural y complejo

Apoyamos todos los esfuerzos orientados al reconocimiento práctico y real de las identidades nacionales de los diversos pueblos del Estado, defendiendo y promoviendo sus especificas peculiaridades culturales, lingüísticas y socio-políticas.

Desde estas convicciones conciliares, que compartimos con otras personas y grupos, hacemos un llamamiento a participar activamente en el proceso electoral y, tras discernir los programas, favorecer aquéllos que mejor promuevan los valores indicados, desde la fidelidad a la propia conciencia.

Valencia febrero de 2008
GRUPO DE PÁRROCOS DEL SÁBADO

15 diciembre, 2007

Eucaristías sin clérigos

Foro Diamantino, Corriente Somos Iglesia Andalucía

Nimega – Holanda : En la iglesia de los padres agustinos, la misa del domingo está presidida a la vez por un protestante y por un católico. Por turno, uno se ocupa de la liturgia de la Palabra y del sermón y el otro de la liturgia eucarística. El católico es casi siempre un simple laico y a menudo una mujer. Para las preces eucarísticas, los textos escritos por el ex - jesuita Huub Oosterhuis son preferidos a los textos del misal. Todos comparten el pan y el vino.

Los padres dominicos proponen que en ausencia del sacerdote, una persona escogida por la comunidad presida la celebración de la misa. "Poco importa que sea hombre o mujer, homosexual o heterosexual, casado o soltero". La persona escogida y la comunidad están invitados a pronunciar juntos las palabras de la institución eucarística: "Pronunciar esas palabras no es una prerrogativa reservada al sacerdote. Tales palabras constituyen la expresión consciente de la fe de la comunidad entera".

El citado librito se inicia con la aprobación explícita de los superiores de la provincia holandesa de los dominicos. Las primeras páginas se dedican a la descripción de lo que sucede los domingos en las iglesias de Holanda.

Por falta de sacerdotes, no se pudo celebrar la misa en todas las iglesias. De 2002 a 2004, el número total de misas dominicales en Holanda ha pasado de 2.200 a 1.900. Por el contrario, en el mismo período el número de "servicios de la Palabra y de la comunión" ha pasado de 550 a 630. Se trata de liturgias de sustitución, sin sacerdote y por tanto sin celebración sacramental, en el que la comunión se realiza con formas consagradas previamente.

En algunas iglesias, la distinción entre la misa y el rito de sustitución es percibida claramente por los fieles. Pero no es el mismo caso en otras iglesias, donde los dos se consideran de igual valor y enteramente intercambiables. El hecho de que sea un grupo de fieles quien designe al hombre o a la mujer que dirija la liturgia de sustitución, refuerza entre los mismos fieles la idea de que esa elección hecha desde la base es más importante que el envío de un sacerdote del exterior y desde arriba.

Dígase lo mismo por la formulación de las preces y por la organización del rito. Se prefiere dar libre curso a la creatividad. En la misa, las palabras de la consagración son a menudo reemplazadas por "expresiones más fáciles de comprender y más de acuerdo con la experiencia moderna de la fe". En el rito de sustitución, es frecuente que la distribución de la comunión se haga juntando formas no consagradas con otras ya consagradas.

En todos estos comportamientos, los dominicos distinguen tres aspiraciones muy extendidas:

- que los hombres y las mujeres a quienes se confía la presidencia de la celebración eucarística estén elegidas por la base

- que, de preferencia, "esta elección esté seguida por una confirmación, una bendición o una ordenación por parte de las autoridades de la Iglesia"

- que las palabras de la consagración "sean pronunciadas tanto por los que presiden la eucaristía como por la comunidad de la que forman parte".

Según los dominicos holandeses, estas manifestaciones se apoyan ampliamente en el Concilio Vaticano II, pues la señal decisiva del Concilio ha sido colocar, dentro de la Constitución sobre la Iglesia, el capítulo sobre el "pueblo de Dios" antes del de "la organización jerárquica constituida de arriba hacia abajo por el papa y los obispos". Esto implica reemplazar la Iglesia "pirámide" por la Iglesia "cuerpo", con el laicado como figura central, lo que a su vez implica una visión diferente de la eucaristía.

La idea de que la misa es un "sacrificio" –afirman los dominicos holandeses- está igualmente ligada a un modelo "vertical", jerárquico, en el que solamente el sacerdote puede pronunciar de manera válida las palabras de la consagración. Un sacerdote que debe ser varón y célibe, según prescribe "una teoría arcaica de la sexualidad".

Por el contrario, de un modelo de Iglesia "pueblo de Dios"deriva una visión más libre y paritaria de la eucaristía: como un simple compartir el pan y el vino entre hermanos y hermanas en medio de los cuales se encuentra Jesús", así como una "mesa abierta igualmente a otras personas de tradiciones religiosas diferentes".

El opúsculo de los dominicos holandeses termina exhortando a las parroquias a elegir "desde la base" a las personas destinadas a presidir la eucaristía. En el caso de que, por razones disciplinarias, el obispo no confirmase a estas personas –por ser casadas o porque son mujeres- las parroquias deberían de todas formas seguir su camino:"Que estas personas sepan que están habilitadas, pase lo que pase, para celebrar una eucaristía real y auténtica cada vez que se reúnan en oración y compartan el pan y el vino".

Los autores de esta obra son los padres Harrie Salemans, cura de Utrecht, Jan Nieuwenhuis, antiguo director del centro ecuménico de los dominicos de Ámsterdam, André Lascaris y Ad Willems, antiguo profesor de teología de la Universidad de Nimega. Otro teólogo dominico holandés, más famoso, se destaca entre la bibliografía de referencia: Edward Schillebeeckx, de 93 años. En los años 80 fue sometido a examen por la Congregación para la Doctrina de la Fe por sus tesis cercanas a las que hoy se reúnen en esta obra.

La Conferencia Episcopal holandesa se guarda de dar una respuesta oficial, pero ya han hecho saber que la proposición de los dominicos está "en oposición con la doctrina de la Iglesia Católica ".
En Roma la curia generalicia de los dominicos ha reaccionado débilmente. En un comunicado fechado el 18 de septiembre –no publicado en la web de la Orden- ha definido este libro como una "sorpresa" y ha tomado sus distancias en relación con la "solución" propuesta. Pero ha declarado que comparte la "inquietud" de sus hermanos holandeses respecto a la escasez de sacerdotes: "Parece que ellos tengan la impresión de que las autoridades de la Iglesia no han trabajado suficientemente la cuestión y, en consecuencia, empujen hacia un diálogo más abierto (...) Pensamos que hay que responder a esta inquietud con una reflexión teológica y pastoral prudente entre la Iglesia entera y la orden dominicana"
En Holanda, los dominicos han anunciado una próxima reimpresión del libro. Los 2.500 primeros ejemplares se agotaron rápidamente.
El Sínodo de obispos de 2005 ha trabajado sobre las cuestiones planteadas por los dominicos, habiendo extraído unas indicaciones radicalmente diferentes.